Un producto nunca está terminado

Testeas, validas y vendes. Escucha lo bueno para reforzar aún más los puntos fuertes y anota las críticas para mejorar el producto constantemente.

No todos los clientes tienen que ser nuestros, algunos pueden venir y no volver, los habrá fieles, te encontrarás con críticos, recurrentes o puntuales, pero siempre es necesario conocer los porqués y analizarlos.

Ese conocimiento te hará mejorar el producto, crear nuevas líneas de negocio, apoyarte en su creatividad e incluso realizar una comparativa con la competencia.

Contesta rápido para que el cliente te tenga en mente cuando les contactes, hazlo tantas veces como sea necesario y genera confianza, prepárate un pitch para decir mucho con poco, y ten en cuenta que el tiempo del cliente es importante, pero el tuyo también.

Tener clientes contentos será la mejor campaña de marketing para atraer leads cualificados, crea vendedores de tu producto que, en vez de cobrar, paguen.

Prueba y experimenta para poder saber qué es lo que funciona. Llama a la competencia, analiza cómo trabajan, sus tiempos de respuesta, información que proporcionan y trato.


Piensa también que en tu vida el producto eres tú mismo.


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