Cuando el que se cree más, realmente no lo siente. Cuando el que se siente menos, podría creerse mucho más.
Circunstancias que llevan a creerse, a sentirse. Momentos en los que no se refleja lo que uno es.
El que se cree más, ganaría felicidad bajando unos escalones. El que se cree menos debería subirlos para estar a su propia altura. Hablar consigo mismo, localizar los problemas, atajarlos. Vencer miedos.
Cercanía, ayuda, apoyo. Lo que le falta a uno y a otro. El que cree haber perdido valor por sus circunstancias, por malos momentos. Valor que no desaparece. Se desempolva y vuelve a brillar.
Ocultar miedos, parecer grande cuando eres pequeño, pasar desapercibido cuando tienes mucho que decir. Sensaciones generadas dentro, que nada tienen que ver con la realidad.
Problemas guardados que unos exteriorizan con mucho y otros con muy poco. Unos soberbios y arrogantes, otros inseguros, silenciosos.