El que sabe, el que no sabe, el que sabe a medias. El que no sabe, pero parece que sabe. El que sabe, pero parece que no sabe. El que no sabe y calla, el que no tiene ni idea, pero lleva la voz cantante.
Un largo camino hasta saber, que nunca se llega a recorrer del todo. Esfuerzo, sacrificio, paciencia. Los hay que opinan de todo sin importar. Porque es un derecho, porque sí, porque yo lo valgo.
Cribar a los que saben de los que no. Muchos de ellos se retratan a sí mismos, se nota cuando comienza a trabajar la inventiva. Cuando sacan la mentira, la exageración. En muchos casos resultan graciosos. Los hay que, sabiendo a medias, saben dónde está su límite, saben dónde frenar.
Si no saben, el tema no importa. Te pueden hablar de la efectividad de las vacunas, de las razones de la crisis económica, del cambio climático o de los errores arbitrales del fin de semana. Da igual, tienen repertorio, no se cortan un pelo.