Aeropuerto


Al final, siendo sinceros, solo hay tres tipos de personas en el mundo. Los que llegan con mucho tiempo al aeropuerto, los que van normal y los que llegan al límite.

El tema aeropuerto se puede cambiar por cualquier lugar en el que haya que coger un medio de transporte. Hay que destacar que todos piensan que los raros son los otros. Los que van con tiempo se impacientan cuando ven los minutos pasar y no están allí, en la misma puerta. Al aeropuerto se va, por lo menos, con cuatro horas de antelación. Imagínate que, Como haya atasco, Ya verás tú si. El tiempo de espera no les parece una pérdida, pues aprovechan para hacer cosas que ocupan su tiempo como si ese tiempo estuviese siendo aprovechado.

Los que van normal no tienen los problemas de los anteriores. En el camino piensan en lo que se les habrá podido olvidar en la maleta o si se habrán dejado alguna luz encendida, nada interesante. Tachan al resto de locos, sin comprender por qué la gente no puede ser normal. Como ellos.

Los últimos apuran cada minuto. Realmente no hacen nada, no implica que hayan estado liados haciendo algo interesante, no. Pueden estar pasmados mirando un vídeo de Instagram o esperando que se les enfríe el café. Muchos de ellos lo hacen con la boca abierta y la mirada perdida. Vamos a perderlo, Ya verás, Como lo pierda te vas a acordar. Que no, que vamos bien. Con salir media hora antes, de sobra.


Por lo general, los muy ]+*%&~$!! , suelen llegar a tiempo…


Cachondos


Me hace mucha gracia cuando voy por la calle y veo a gente en moto con el casco de una empresa de movilidad sin estar utilizando la moto de una empresa de movilidad.

La moto y el casco no corresponden. Casco de empresa, moto de particular. No sé si me explico. Pues eso, que no puedo con ellos. Me desternillo, me troncho, me parto. Es el despipote. Les veo y no puedo parar. Me gusta mucho su rollo, su forma de ver la vida. Necesito algo y al bolso. Así, sin preguntar. Igual cuando necesitan una silla la cogen del bar de abajo. 

Seguramente después se echan unas risas con los Colegas. Pero ese casco no es de, Si tío lo pillé el otro día cuando. Seguido de una historia tan interesante como graciosa. No me he parado nunca a imaginar cómo será esa conversación, pero el día que me ponga creo que me quedaré sin aire de tanto reír.


Malditos cachondos…


Realidad


La realidad quiere acabar con la vida, con la real. Con la de sentir, palpar, ver, escuchar. Con la de disfrutar del entorno, del de al lado. Con vivir.

Parece que todo eso ha quedado a un lado, casi olvidado. Parece que hay que crear mundos paralelos, vidas ficticias. El parecer se impone al ser. Poses estudiadas, imágenes llenas, interiores vacíos. La naturalidad ya no se lleva, todo es mejor con una o varias capas de maquillaje, con varios filtros. Colores para tratar de tapar el gris, para tratar de despejar con ello cielos llenos de nubes.

Quizá simplemente haya que adaptarse, asumir. Ver que la vida cambia hacia un mundo virtual deshumanizador, donde muchas de las cualidades se pierden entre fachadas de cartón. Lo que antes era importante, puede dejar de serlo. Quizá las características de las personas sean otras, quizá los valores cambien, quizá simplemente desaparezcan. 

Debe desagradar mucho lo que tenemos, debemos soñar con un futuro idílico. Al menos eso piensan los que están detrás de todo esto, los que nos manejan. Acabaremos perdiendo el control de nuestras vidas. Quizá ese control lo hayamos perdido hace tiempo.


Esperemos que nunca sea cierta la frase de que cualquier tiempo pasado fue mejor…


Temprano

Día sí y día también, ahí están. Más o menos en el mismo punto. No conoces sus nombres ni sabes nada de ellos, pero cada mañana vuestros caminos se cruzan.

Quizá sea el destino, una Mano Negra, un Ser Superior. Quizá sea simplemente que la combinación de horario y trayecto entre oficina y casa haga que vuestras caras se crucen todos los días en el mismo punto. Entre el 48 y el 56. Misma calle, misma acera, gente de costumbres. Si una persona sale desde el punto A y otra desde el punto B con una velocidad de. Pues eso.

Si os cruzáis en cualquier otra situación te vendría a la cabeza la pregunta. De qué conozco yo a esta persona. No lo ubicarías por más vueltas que le dieses. Quizá sea de la frutería, quizá del banco, del gimnasio. El momento del cruce nos sirve de termómetro, en este caso del retraso con el que cada uno va a llegar a la oficina. Hoy se te han pegado las sábanas, haz el favor de acelerar el paso. Todo sin gestos, sin contacto, sin palabras.

Cuando fallan te llegas a preguntar si les habrá pasado algo. Estará malo, Qué raro. Te preocupas. Cuando cambian de trabajo ya es el colapso. Qué habrá sido de. Igual es cosa mía que me fijo demasiado en las caras, puede que nadie me reconozca a mí. Nada a mi este tío no me suena de nada, no me lo he cruzado en mi vida.


No sé si acabar con esto de una vez y organizar una cena de Navidad…


Suspiro


Me hace mucha gracia cuando voy por la calle y la gente me saluda. Me preguntan Qué tal todo, Cómo va la familia. Al final son gestos cercanos que no hacen sino alegrarme el día.

Muchas veces me comentan las últimas entradas de mi blog, algún post de LinkedIn. Es una maravilla, uno se siente reconfortado, se siente pleno. Al final la plenitud no es el dinero, ni un seguimiento masivo, son pequeños detalles que acaban conformando grandes momentos.

Especialmente emotivo es cuando se acercan niños. Suelen hablarme de sus padres, de las vivencias que tienen con mis textos, de cómo reflexionan después con ellos. Es precioso ver cómo se traspasan las barreras generacionales y se consigue una unidad, un bloque. Todo ello con la escritura. El significado pleno de la palabra familia, cerrar un círculo.

Me los imagino a todos ellos reunidos junto a la chimenea. Leyendo, conversando, reflexionando. Sin duda alguna me llena de alegría y es esta alegría la que hoy quería compartir con todos vosotros…


[[Suspiro]]


Sangre


Desayuna en casa, se viste, beso de despedida, Adiós. En algún caso ese beso volverá a la memoria de vez en cuando por no haberlo dado.

No es un hasta pronto, no es un hasta luego, es un Adiós. Al bajar alguien decide que su momento ha llegado, que es el fin de esta vida única. La valentía de la pistola, de atacar por la espalda, de volar un coche desde la distancia. En muchos casos la persona ni se entera.

El dolor se queda en los que le rodean, en los que le rodeaban. Seguir sin padre, sin madre, sin marido, sin hija. Sin una parte de vida que alguien decidió arrebatar. Si consiguen perdonar, harán de ese gesto la mejor definición de la palabra.

Aquellos que recurrieron a la violencia porque con la palabra no llegaban, porque con ella no alcanzaban, porque su mensaje no sirve, no servía. Se sienten impotentes, la rabia les puede, la sangre les tranquiliza. Nadie les espera en el cielo.

En ese cielo que no entiende de religiones, en ese cielo al que se entra por los actos en la vida. Ese cielo que más que un lugar, es un estado. Algunos necesitarían muchas vidas para poder acceder. Probablemente nunca lo conseguirían.

Así No es la vida, No es lo que hay, No todo vale. Tantas vidas acabadas antes de tiempo. Esperemos que nunca se imponga el mal sobre el bien, la sangre sobre la palabra, las lágrimas sobre las sonrisas.


Esperemos… 


Click


De pronto hice Click. Todo desapareció para siempre. Mi cara se quedó quieta, perdió color. Solo mis ojos se atrevieron a moverse, crecieron como nunca.

Unas décimas de segundo después, mi boca se abrió con un largo Noooo. Como en las películas pero sin cámara lenta. No eran siquiera las ocho de la mañana. Mis notas, mis queridas notas. Todas ellas reunidas en el móvil. En un móvil sin copia de seguridad. Pa qué, si total, Qué más da.

Se fueron para no volver, no tuve siquiera un momento para despedirme, para agradecer. Un simple abrazo, no pedía más. Hasta siempre, ha sido un verdadero placer. Muchas letras reunidas en lo que un día fue un lienzo en blanco. Lo que me consuela es eso, son muchas. Se podrán ayudar unas a otras, apoyarse en los malos momentos. Saldrán adelante.

Quizá sea una señal. Quizá esté entrando en una nueva etapa. El Postandarporahísincopiadeseguridad. Un antes y un después. Ay Manuel, Hay que tenerlo todo guardado, Parece mentira para ti. Todo con voz de madre. O con voz de listillo, que fastidia más.


Solo espero no perder nunca la cabeza porque eso, sin duda, sería el fin…


Caída

Sería fantástico que ocurriese de vez en cuando, sin avisar. Recordaríamos lo que era, lo que éramos, lo que no volveremos a ser.

Estaría bien que fuesen horas cada semana, días incluso. Poder desconectar, poner nuestras cabezas en modo silencio. Si no es por obligación, lamentablemente, no sabemos parar. Hemos hecho de una necesidad una obsesión, de un avance un retroceso. Estaría bien no echarlo de menos. 

Volver a pensar en nosotros, hablar con el de al lado, mantener conversaciones pausadas, sin interrupciones, sin vibraciones. Sin necesidad de enseñar fotos, vídeos, mensajes. Todo se expresaría con la palabra, con los gestos. Cuántas risas cercanas nos perderemos, cuántas anécdotas. 

Quizá algún día eliminemos la necesidad de ver si nos han escrito, la urgencia por contestar. Quizá algún día dejemos de ver personas sentadas frente a frente sin dirigirse la palabra. Quizá algún día dejemos de estar pendientes de lo que hace aquel en no sé dónde o aquella un poco más allá. Quizá algún día estemos pendientes de nuestra vida, de nuestros momentos.


De esos momentos que, por estar pendientes de otros, perdemos para siempre.


Héroes


Me gustaría ver a los médicos y no a los maquinistas. Bueno a los maquinistas y a los de siempre. Pido disculpas a los controladores aéreos por no haberles citado en un primer momento. 
 
Bueno en general a todos estos que tienen el poder de utilizar al resto de ciudadanos como rehenes y no dudan en hacerlo. Primero yo, después yo y ya si eso después, el resto. Estaría bien una huelga de autónomos. Lo malo en este caso es que, aunque se notase su ausencia, ellos sufrirían más que nadie. 
 
Me encantaría una huelga general de policías, de enfermeros, de bomberos. Sin cumplir siquiera los servicios mínimos. Como ahora. Dudo que eso ocurriese por su forma de ser, aunque pudiesen. Tienen un concepto diferente de la palabra deber, de la palabra compromiso, de la palabra sociedad, de la palabra país. 


Gracias héroes


Aprovecho


Quiero aprovechar este post para decir bien alto que No. Que no todas las guapas son tontas, que no todos los gordos son graciosos y que no todas las feas son simpáticas.

Las rubias lo mismo que las guapas. Pelo rubio y ojos azules no siempre es combinación ganadora. Me gustaría añadir que no por hablar de rasgos físicos soy un superficial.

No todos los que llevan gafas son listos ni todos los que van al gimnasio carecen de cerebro. No todos los que leen son cultos ni los que más estudian son los que llegan más lejos. No nos olvidemos que no todos los que llevan camisa son pijos, ni los desaliñados comunistas.

No todos los andaluces son graciosos ni todos los del norte son elegantes. No por poner un mensaje en femenino soy un no sé qué y porque ponga un mensaje masculino soy un no sé cuánto.


Dicho esto, que tengan todos ustedes un buen día. Yo ya me he desahogao…