Mierda


Saluda solo a los que estén por encima de ti. Porque claro, serás de los del encima y de los del debajo. A los que veas desde arriba nada, en el fondo están acostumbrados.

Puede incluso que si les saludas no sepan siquiera contestar. Te mirarán anonadados, halagados porque un ser superior les dirija la palabra. 

A los superiores salúdales todo el rato. Puede haber tantos buenos días como veces te cruces con ellos. De buenos los días pueden llegar a ser excelentes. O repelentes. Si necesitan agua, agua. Si fuman y necesitan fuego, fuego. Aunque tu no fumes, aunque no lo pidan. Busca, busca, vamos. Guau, guau.

A los que estén a tu altura en este mundo categorizado, muérdeles. Son enemigos. Ni saludo, ni mechero, ni agua. Nada de nada. Sonrisas sí, pero de las que esconden maldad, rencor y veneno. De las que van acompañadas de una voz tenebrosa en el interior, como en las películas. Matar.

Eso sí, apréndetelo bien. No vayas a acabar saludando al inferior, llevándole agua al de tu misma categoría y mordiendo al superior. Entonces, llegado ese momento, tu mundo por fuera será igual que el que tienes dentro.


Una mierda.


¡Arrea!


En España vale más cambiar poco, quedarse en el medio, no hacer ruido. Que la vida pase como si no hubieses pasado por ella. El éxito nacional será tratado con desprecio, perseguido, envidiado. Se observará hasta el más mínimo detalle hasta que Zas. Te tengo.

Unos pocos serán reconocidos. Antes pasarán por la indiferencia y es probable que en sus derrotas se critique su carrera de principio a fin. Aparecerán los entendidos. De esto, de aquello y de todo en general. Juzgarán sin tener la más mínima idea, no importa. Si vuelven a ganar, desempolvarán la bandera y cantarán al unísono. 

Se criticará al cantante por sus actos, por su vida. Al actor le caerán aunque no hayan visto sus películas. Al escritor sin haber leído el más corto de sus libros, al futbolista por serlo, al pintor por lo que pinta y al músico por lo que toca. Eso lo hago yo con la gorra, Pfff.

Si eres un artista de la empresa, del Derecho, de la Ingeniería o de la Ciencia será todo igual, pero nadie celebrará tus éxitos. Nadie saldrá nunca a ondear una bandera por ti, no lo esperes. Serás la comidilla de los que tienen poco que comer y nada más. De adjetivos el castellano va servido.

Así que ya sabes, mediocre y sin hacer ruido. A molestar a otro sitio…


¡Ala! ¡Arreando!


Problemas


Qué fácil se impone el mal sobre el bien, qué fácil se rompe todo. Cualquier avance conseguido, rápidamente se va. Qué diferente debe ser ese mundo. Ese, aunque sea el nuestro.

Estarían en paz librando nuestras batallas diarias. En las suyas hay columnas de humo, una ciudad sitiada. Qué pensarán mientras ven los aviones partir. Misión cumplida sin cumplir, Sálvese quien pueda, Adiós.

Qué pensarán esas mujeres, que pronto dejarán de ser. Han podido ver un claro que vuelve a tornarse en oscuridad. Quizá no lo hayan sabido aprovechar, quizá no lo hayamos hecho bien, quizá nunca debimos ir. Quizá, quizá.

Muchos años, muchas muertes. Igual ese es el mejor final, el menor de los sufrimientos. Vidas que deberían tener una compensación en el más allá. Por lo vivido, por todo lo que se han perdido.

Qué diferentes son los problemas dependiendo de dónde te toque nacer.


Deberíamos sonreír más a menudo…


Protesto


Los que protestan. Por todo. Aunque no venga a cuento, aunque no tengan argumentos. Protestan por la política, por los impuestos, por la sanidad, por la educación, por el trabajo, por la cultura, por el deporte.

Protestan por los que tienen y protestan por los que no tienen. Protestan ante los ejemplos a seguir y protestan porque para el resto sean ejemplos a seguir. Protestan por todo lo protestable. Es protestable si, pues protesto. 

Hasta que se llega a sus vidas. Ahí llega el silencio, el razonamiento. Se evaden, aligeran, cambian de tema, se diluyen, echan el freno, se deshinchan. Juegan con trampas, con unas reglas que ellos mismos se han inventado.


No me queda otra opción…¡¡Protesto!!


Mensaje importante para el verano


No caigas en la trampa del carril derecho. El carril izquierdo es el que manda. En el derecho van aquellos a los que el coche no tira o los clásicos ahorradores de combustible. Pfff.

Siempre que puedas carril izquierdo. Ves una silueta a varios kilómetros que puede ser un camión, carril izquierdo. Si después era otra cosa tú ya estás bien posicionado. Un reflejo, una visión, el clásico tractor que no está siquiera en la autopista. Da igual.

Un coche seiscientos metros por delante y otro a unos cuantos más por detrás, carril izquierdo. Por si acaso, no vaya a ser que después no te puedas meter. Si se forma una hilera de coches no pasa absolutamente nada. La conga. La de donde toque. 

Tú siempre tranquilo en el carril izquierdo. Aunque superes en un kilómetro por hora al adelantado, aunque vayas a 83km/h en cuarta. La comodidad del adelantamiento incluso sin adelantar.


Lo importante también es volver. En este caso al carril derecho.


Pro Evolution Soccer


El PRO nos abandona. Tantos momentos, tantas horas. Una pérdida sin recambio, historia de nuestras vidas. La lista no para de crecer. Tuenti, Messenger, Fotolog. Todo se va, solo queda el recuerdo, los zumbidos.

Alcatel, Airtel, las carcasas de Nokia, fliparlo con la Blackberry. Sus cámaras no eran las de ahora, nuestras vestimentas tampoco. Modas que en muchos casos es mejor que no vuelvan a aparecer. Tazos, Cromos, Gogos. Sentirte mayor mascando chicle.

Te doy un toque, me das un toque y así sucesivamente. Enviar un SMS, quedarte sin saldo, recargar. En el quiosco, sin complicarse. Y de paso me compro un Flash. La transición entre el antes y el ahora. Age of Empires, Gameboy, Pokemon. Oh, tiene un Ipod.

Intentar aparentar 18 cuando tu cara no pasa de 12, aunque te queden dos meses para la mayoría de edad. No entras, este DNI es falso, tú no eres el de la foto. Están todos mis amigos dentro, por favor. Ni amigos ni amigas, fuera. 

Botellón, humo en el interior, chinazos. Grupitos claramente diferenciados, conocedores los unos de los otros. A veces rivales, a veces amigos. Malibu, Baileys. Piña, Cacaolat. Aguantar con el sello hasta el lunes para que se vea. Ah, no me había dado cuenta de que todavía lo tenía, que despiste. Misión cumplida.


Disfrutar de un presente que rápidamente se convierte en pasado, recordando con orgullo el pasado que forja nuestro presente.


Perfectos


No les falla nada. Piso, coche. A veces en plural. En el colegio buenas notas. Ahora porque no se califica, sino del notable no bajaban. Son estos de los que te hablan como ejemplo a seguir. De siempre, de toda la vida.  

No tienen hijos porque todavía no están en esa etapa. Eso sí, como se pongan los hacen rubios con ojos azules. O azules con el pelo caoba, da lo mismo. Son capaces de todo. 

Ayudan, colaboran. Van siempre de punta en blanco. Ideales de la muerte. En el trabajo exquisitos, cuidan hasta el más mínimo detalle. Suben como la espuma. Cargos que con solo decirlos imponen, aunque no sepas lo que hacen. Cómo son, no fallan. No sé si me explico.


PER – FEC – TOS


Vuelve


Bostezos. Importante poner la mano. Por mucho que te hayas acostumbrado a no hacerlo. El movimiento solía llegar tarde pero sin mascarilla se te ven las amígdalas.

Saludos. Importante hacerlo como hacíamos antaño. Durante este tiempo alguno se hacía el loco. Ay no te había reconocido, claro con esto de la mascarilla. Se ha terminado, no hay excusas.

Hasta luego, aunque no haya luego. Qué tal aunque no esperes respuesta. Si la tienen suele ser Bien o Bien, bien. Si añade una pregunta podrás responder de igual manera. Nadie espera más, no fuerces.

Quedar abobado mirando cualquier punto con la boca abierta pasa a ser una imagen decepcionante. Besos ocultos, fingir voces, abrir los orificios nasales, jugar con la lengua o cualquier historia rara será vista como tal.


Simplemente es volver a lo de antes vamos…


Reunión


Qué tendrá esta palabra para tener tanta clase, tanto empaque. Lo siento, tengo una reunión. Después da lo mismo, igual es para coordinar la entrega de un paquete o para ver la nueva ubicación de un mueble.

No te puedo atender, estoy reunido. Ah entonces no, Dios me libre. Le impresiona a uno mismo. Tengo la semana llena de reuniones, estoy hasta arriba. Importancia, butaca de piel, madera de Pernambuco. Reunido, Oh sí.

No tener reuniones hoy día es como que nadie quiere jugar contigo. No tú no juegas, vete. Con lo fácil que es. Zoom, Meet, Hangouts. Ya no hace falta más que ponerse una camisa. El resto da lo mismo, como si no hay.


Bueno no. Eso no puede ocurrir, no creo que nadie…


Guerra


Existe la posibilidad de no tener nada en contra y no tener nada a favor. A pesar de que las nuevas corrientes nos lleven a opinar de todo y nos veamos obligados a decantarnos por una u otra postura, no hay ninguna ley que nos obligue a ello.

Opinadores profesionales, debatidores, rebatidores. No tienen vergüenza en soltarlo. Aunque les suene de haberlo escuchado un día que no recuerdan en un lugar del que no se acuerdan. Pero ahí están, tan tranquilos. El tema es lo de menos, tienen frases hechas, argumentos polivalentes y saliva para aguantar horas dando la brasa.

Me da igual, me da lo mismo, no me importa, no me influye, no me preocupa. Pasando a mayores habría una serie de expresiones inapropiadas para este momento. Neutro, neutral, bandera blanca, no juego, no me apetece, déjame en paz.


Que guerra da esto de vivir.