Recto


Te ven, les ves, no importa. Por mucho que trates de seguirles no hay quien pueda.

Caminas recto por la calle, tienes las cosas claras, sabes a dónde vas. De pronto se cruza en tu camino uno de estos. A pesar de caminar por la acera su rumbo no está claro, no son contantes. No es que hagan movimientos bruscos ni giros repentinos, pero recto no van.

Son ligeros cambios de rumbo imperceptibles al ojo humano. Llega un momento en el que o cambias el tuyo o te estampas. Es como que te van cerrando el camino. A pesar de ir bien, a pesar de hacer lo correcto. Le miras como diciendo, Pero tú. Ellos nada, no se han enterado siquiera, lo tomarán como algo habitual.

Igual les han enseñado a caminar así, con tanta reforma educativa todo es posible. A veces ocurre incluso llevándoles delante. Ahí miras hacia arriba pensando que te pueden estar vigilando, alucinas. Tus movimientos los replican a pesar de no estar viéndote, te cierran el paso. Es como un sexto sentido. No sé. Quizás sean casualidades de la vida.


O quizás no…


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