Protesto


Los que protestan. Por todo. Aunque no venga a cuento, aunque no tengan argumentos. Protestan por la política, por los impuestos, por la sanidad, por la educación, por el trabajo, por la cultura, por el deporte.

Protestan por los que tienen y protestan por los que no tienen. Protestan ante los ejemplos a seguir y protestan porque para el resto sean ejemplos a seguir. Protestan por todo lo protestable. Es protestable si, pues protesto. 

Hasta que se llega a sus vidas. Ahí llega el silencio, el razonamiento. Se evaden, aligeran, cambian de tema, se diluyen, echan el freno, se deshinchan. Juegan con trampas, con unas reglas que ellos mismos se han inventado.


No me queda otra opción…¡¡Protesto!!


Pro Evolution Soccer


El PRO nos abandona. Tantos momentos, tantas horas. Una pérdida sin recambio, historia de nuestras vidas. La lista no para de crecer. Tuenti, Messenger, Fotolog. Todo se va, solo queda el recuerdo, los zumbidos.

Alcatel, Airtel, las carcasas de Nokia, fliparlo con la Blackberry. Sus cámaras no eran las de ahora, nuestras vestimentas tampoco. Modas que en muchos casos es mejor que no vuelvan a aparecer. Tazos, Cromos, Gogos. Sentirte mayor mascando chicle.

Te doy un toque, me das un toque y así sucesivamente. Enviar un SMS, quedarte sin saldo, recargar. En el quiosco, sin complicarse. Y de paso me compro un Flash. La transición entre el antes y el ahora. Age of Empires, Gameboy, Pokemon. Oh, tiene un Ipod.

Intentar aparentar 18 cuando tu cara no pasa de 12, aunque te queden dos meses para la mayoría de edad. No entras, este DNI es falso, tú no eres el de la foto. Están todos mis amigos dentro, por favor. Ni amigos ni amigas, fuera. 

Botellón, humo en el interior, chinazos. Grupitos claramente diferenciados, conocedores los unos de los otros. A veces rivales, a veces amigos. Malibu, Baileys. Piña, Cacaolat. Aguantar con el sello hasta el lunes para que se vea. Ah, no me había dado cuenta de que todavía lo tenía, que despiste. Misión cumplida.


Disfrutar de un presente que rápidamente se convierte en pasado, recordando con orgullo el pasado que forja nuestro presente.


Perfectos


No les falla nada. Piso, coche. A veces en plural. En el colegio buenas notas. Ahora porque no se califica, sino del notable no bajaban. Son estos de los que te hablan como ejemplo a seguir. De siempre, de toda la vida.  

No tienen hijos porque todavía no están en esa etapa. Eso sí, como se pongan los hacen rubios con ojos azules. O azules con el pelo caoba, da lo mismo. Son capaces de todo. 

Ayudan, colaboran. Van siempre de punta en blanco. Ideales de la muerte. En el trabajo exquisitos, cuidan hasta el más mínimo detalle. Suben como la espuma. Cargos que con solo decirlos imponen, aunque no sepas lo que hacen. Cómo son, no fallan. No sé si me explico.


PER – FEC – TOS


Vuelve


Bostezos. Importante poner la mano. Por mucho que te hayas acostumbrado a no hacerlo. El movimiento solía llegar tarde pero sin mascarilla se te ven las amígdalas.

Saludos. Importante hacerlo como hacíamos antaño. Durante este tiempo alguno se hacía el loco. Ay no te había reconocido, claro con esto de la mascarilla. Se ha terminado, no hay excusas.

Hasta luego, aunque no haya luego. Qué tal aunque no esperes respuesta. Si la tienen suele ser Bien o Bien, bien. Si añade una pregunta podrás responder de igual manera. Nadie espera más, no fuerces.

Quedar abobado mirando cualquier punto con la boca abierta pasa a ser una imagen decepcionante. Besos ocultos, fingir voces, abrir los orificios nasales, jugar con la lengua o cualquier historia rara será vista como tal.


Simplemente es volver a lo de antes vamos…


Reunión


Qué tendrá esta palabra para tener tanta clase, tanto empaque. Lo siento, tengo una reunión. Después da lo mismo, igual es para coordinar la entrega de un paquete o para ver la nueva ubicación de un mueble.

No te puedo atender, estoy reunido. Ah entonces no, Dios me libre. Le impresiona a uno mismo. Tengo la semana llena de reuniones, estoy hasta arriba. Importancia, butaca de piel, madera de Pernambuco. Reunido, Oh sí.

No tener reuniones hoy día es como que nadie quiere jugar contigo. No tú no juegas, vete. Con lo fácil que es. Zoom, Meet, Hangouts. Ya no hace falta más que ponerse una camisa. El resto da lo mismo, como si no hay.


Bueno no. Eso no puede ocurrir, no creo que nadie…


Guerra


Existe la posibilidad de no tener nada en contra y no tener nada a favor. A pesar de que las nuevas corrientes nos lleven a opinar de todo y nos veamos obligados a decantarnos por una u otra postura, no hay ninguna ley que nos obligue a ello.

Opinadores profesionales, debatidores, rebatidores. No tienen vergüenza en soltarlo. Aunque les suene de haberlo escuchado un día que no recuerdan en un lugar del que no se acuerdan. Pero ahí están, tan tranquilos. El tema es lo de menos, tienen frases hechas, argumentos polivalentes y saliva para aguantar horas dando la brasa.

Me da igual, me da lo mismo, no me importa, no me influye, no me preocupa. Pasando a mayores habría una serie de expresiones inapropiadas para este momento. Neutro, neutral, bandera blanca, no juego, no me apetece, déjame en paz.


Que guerra da esto de vivir.


Paso


El que se pone en el paso de cebra por estar. Podía estar en cualquier otro sitio, pero se queda ahí. Frenas, miras. Tratas de intuir sus movimientos por si de pronto le da por cruzar. Ah no nada, yo estoy aquí esperando, perdona eh. Sonrisa si, sonrisa. 

El que cruza temeroso, la que cruza con prisa. El que directamente cruza sin paso de cebra, a lo loco. No importan los carriles, la velocidad, la visibilidad. Ataja. El que espera hasta que el coche se ha parado. Por completo. Cero kilómetros por hora. El que cruza y que frenen. Hay un paso de cebra, Acaso no lo ven. 

El que apura el verde hasta el final, hasta su última aparición. Al que le molesta que el morro se haya quedado en el paso de cebra. Así no eh. Los que se creen de la Guardia Civil. Dirigen, dan paso. El que se decide a cruzar cuando todo apunta a que no iba a hacerlo. 


Maneras de vivir…


Plof


El mentiroso, la que oculta, el que hace cosas por figurar. El que piensa que la cuela, la que cree que el resto se chupa el dedo, el que piensa que nacimos ayer. La que cree que corta el bacalao sin tener siquiera cuchillo.

Tengo la solución.

Mezcla un buen chorro de métricas con una buena cucharada de argumentos. Déjalo reposar. Verás como al poco tiempo, Plof, caerán con todo su peso, se deshincharán como quien suelta un globo sin atar, Fiuuuu.


Acompáñalo con tu mejor sonrisa mientras te despides con la mano.


Sencillo


Hoy es hoy. Si dices Hoy te llamaré, hace referencia a que en el día en curso llamarás a la persona a la que se lo has dicho.

Mañana es mañana. Si pones Mañana te envío la información, es que durante el día natural que ese mismo día se considere mañana, envías lo comprometido.

Hablamos en un rato. No se puede extender ese rato a días o semanas. El rato no tiene un límite como tal, pero tener dos dedos de frente te puede orientar para calcular su duración.

En cuanto me lo pases te lo envío. Quiere decir que en el momento de recibir lo solicitado, al poco tiempo, envías algo. En cuanto y Poco tiempo, te pueden dar una referencia temporal.

Nos vemos la semana que viene. Periodo claramente delimitado. Son los siete días posteriores a la semana en curso. En caso de tener dudas se podrán resolver fácilmente con un calendario.


Parece sencillo si, parece.


Ola


Sé que a veces cuesta, pero es sencillo. El tema está en decir primero la O. La H como si no existiese. Al menos por el momento. Tal y como está la sociedad el día menos pensado empezamos a pronunciarla.

Acto seguido una L para seguir con la palabra. Terminarías con una A y todo solucionado. Algún quisquilloso te podrá decir que puede crear confusión, pero es extraño que por el contexto alguien se equivoque.

De hacerlo se abrirá un debate tan curioso como innecesario. Nunca había visto una ola por aquí, Esto debe ser el cambio climático. Humor de ese tan nuestro, tan así, tan. No nos gusta demasiado pero así seguimos.


Que no se pierdan las buenas costumbres.