Menos


Menos móvil, menos emails, menos horas sentado por cumplir. Menos inmediatez, menos presión. Menos descanso con pantallas, menos vidas ajenas.

Menos claxon, menos insultos, menos discusión, menos prepotencia. Menos objetivos inalcanzables, menos autoexigencia, menos perfección. Menos ruido, menos imagen, menos envidia. Menos tiempo perdido.

Más sonrisas, más cercanía, más tranquilidad. Más tiempo con amigos, con familia. Más cañas, aunque sean sin alcohol. Más lectura, más imaginación, más deporte. Más educación, más respeto.

Más paciencia, más tiempo para uno mismo, más pensar. Más sacar lo de dentro, más ayudar al de fuera. Más cultura, más riqueza interior, más admiración, más cariño. Más conversaciones interesantes, más debates. 


Hoy día, por desgracia, menos, es más


Vaciada


Pasear y cruzarte con gente cada vez más mayor, ver poca juventud. Lo que crece hoy aquí, si crece, mañana se desarrollará allí. Aunque se quiera, no hay opción.

Son tiendas sin clientes, bares sin consumiciones, parques sin niños. Noches a las que la fiesta abandonó hace mucho tiempo. Ciudades con poco movimiento, pueblos inmóviles. Liquidación por cierre, se vende, se traspasa.

Encontrarte a tus amigos en otras ciudades, tener más fuera que dentro, volver a ver a pocos, tener fuera a muchos. Gente a la que le llega su tiempo de descanso, pero tiene todo lejos, a todos fuera, a desmano.

Moverse por el mundo en busca del cariño familiar. Cuesta. Por mucha tecnología que exista, por mucho que mejoren las comunicaciones.

Democracias que privan soterradamente de libertad a sus ciudadanos, sociedades en las que solo sirve estar donde digan, donde obligan. Aunque duela, aunque sea una temporada, aunque uno no quiera. España vaciada por políticas, por políticos.


Habrá que ver cómo la rellenamos.


Futuro

Soñemos con teletrabajar, sin siquiera pasar por la oficina. Pidamos todo a través de Amazon, hagamos la compra online, llenemos el armario de ropa sin movernos del sofá.

Veamos películas sin ir al cine, disfrutemos obras de teatro desde ordenador. Quedémonos con las videollamadas con familia y amigos. Hagamos nuevos a través de las redes.

Juguemos a juegos de mesa sin necesidad de tablero, pidamos comida a través de una app, enviemos paquetes que nos recojan en casa, devolvamos la ropa que no nos sirve en la puerta. Mantengamos las entrevistas de trabajo online, aunque no fijemos las pupilas.

Desgastemos nuestros ojos con pantallas ganando tiempo, mientras despilfarramos realidad. Veamos paisajes espectaculares, conozcamos países, aprendamos idiomas, hagamos deporte, visitemos museos.

Eso sí, sin salir de casa, sin contactar con nadie, como si nos llevásemos mal.


Dentro de poco no vamos siquiera a llevarnos


Lluvia

El que sabe, el que no sabe, el que sabe a medias. El que no sabe, pero parece que sabe. El que sabe, pero parece que no sabe. El que no sabe y calla, el que no tiene ni idea, pero lleva la voz cantante. 

Un largo camino hasta saber, que nunca se llega a recorrer del todo. Esfuerzo, sacrificio, paciencia. Los hay que opinan de todo sin importar. Porque es un derecho, porque sí, porque yo lo valgo.

Cribar a los que saben de los que no. Muchos de ellos se retratan a sí mismos, se nota cuando comienza a trabajar la inventiva. Cuando sacan la mentira, la exageración. En muchos casos resultan graciosos. Los hay que, sabiendo a medias, saben dónde está su límite, saben dónde frenar.

Si no saben, el tema no importa. Te pueden hablar de la efectividad de las vacunas, de las razones de la crisis económica, del cambio climático o de los errores arbitrales del fin de semana. Da igual, tienen repertorio, no se cortan un pelo.


Escuchar a los que merecen ser escuchados y a los que no, como quien oye llover.


Ahora

Es como si supiésemos el día que nos vamos a ir, perdería su encanto. Sería como empezar un libro por el final, ver un partido conociendo el resultado, disfrutar de una película de la que lo sabes todo.

Martirizarnos pensando en el futuro. Pensar lo que pudo ser, pero no fue. Disfrutemos del presente. Lo único que, por el momento, tenemos.

Aprender de los errores, mejorar. Soñar con la vida que deseamos, perseguirla disfrutando hasta alcanzarla. Rebuscar en el pasado para sacar a relucir aquello que hace tiempo está escondido, sacar esas espinas que todavía siguen clavadas.

Coger trenes, cultivar por dentro lo que queremos que se vea fuera, crear una vida sincera. Tener opinión, conocimiento, buenos argumentos. Compartir lo que quieras, donde gustes, con quien quieras. Si algún día llega el momento, volver a empezar.


Tomar tus propias decisiones sin acudir al manual de la vida perfecta que tantas vidas ha destrozado.


Locura

Nos hemos vuelto locos. Queremos parecer todo el día lo que no somos. Quizá algún día, cuando sea tarde, lleguemos a darnos cuenta de lo que realmente queríamos ser.

Vivimos atrapados en redes aparentando vidas que no son, disfrutamos más de la instantánea que del plato, hacemos deporte para parecer deportistas, viajamos más por aparentar que por conocer.

Disfrutamos las cosas a medias para que la otra mitad la disfruten otros. A veces ni a medias, a veces por dar envidia. Ponemos la pierna así, el cuerpo asá, gesticulamos, sonreímos. A veces, incluso, reímos a carcajadas. Todo forzado, nada es verdad.

Queremos futuro, aunque desperdiciemos el presente. Nos nutrimos de vivencias ajenas, aunque desconozcamos las propias. Preferimos saber vulgaridades de hoy día antes que la historia que nos ha hecho llegar hasta aquí.

Soñamos con lo material cuando lo que realmente queremos va por dentro. Al final, dejamos de ser nosotros para parecer algo que realmente no queremos ser.


Todo lo que nos estaremos perdiendo, en qué nos estaremos convirtiendo.


Los Cazadores de Fallos


Si no los hay, no sabrás siquiera si han estado. Si los hay, ten por seguro que lo notarás. En su mensaje la positividad no existe, aportan poco. Les gusta restar, hacer de menos.

Se nota la soberbia, la arrogancia. Utilizan expresiones en las que parece obvio que el fallo era completamente evitable. Si es en una conversación, el tono es inconfundible.

Rara vez se inspeccionan a sí mismos. Buscan la perfección en el resto, aunque la suya no les preocupe lo más mínimo. Quizá sea porque con todo lo que tienen, no sabrían por dónde empezar.

Trata de reconocerlos, no es complicado. Ante todo, no te sientas como ellos quieren que te sientas, actúa con inteligencia y vencerás.


Déjales vivir en su aparente felicidad, mientras disfrutan de la más absoluta infelicidad.


Marca Personal


La marca personal. La que hace olvidar a las personas que, sin persona, no hay marca. De donde surgen personajes de lo que uno querría ser, pero no es.

Algunas han perdido hace tiempo lo personal. Marcas vacías que no podrían abrir una tienda por falta de producto, expertos de materias que ni siquiera existen.

Un circo que trae consigo un exceso de posts, de información, de historias. En su mayoría, no interesan. En muchos casos, se repiten. Trucos para conseguir con poco, mucho. En poco, más. Tener hoy lo que llevaría una vida, lo fácil.

En breve saldrá a la venta el libro ‘’Disfrutar de las cosas que no cuestan esfuerzo’’. O quizá un webinair, que lleva menos tiempo. Sin importar demasiado el formato, lamentablemente, tendría éxito.

Evitar obsesionarse, copiar, correr. Tener constancia para disfrutar quizá, algún día, del éxito. Disfrutar día a día de la vida.

Diferenciación, paciencia, honestidad. Todo el mundo tiene dentro material suficiente para llenar hojas repletas de valor, que generen expectación, interés. Aunque requiera pensar, aunque requiera un poco más de esfuerzo.


Sé tú mismo.


Asturias

Prestar. Palabra «Made in Asturias´´ que debería ser universal. Alguna lo es por guardar jamón york y queso entre dos rebanadas de pan. Palabra con sentimiento, indescriptible para los que están más allá del Negrón. Aunque lo intentemos, que lo intentamos.

Salir del Principado y tener que timbrar en vez de picar, llamar tendedero a lo que toda la vida fue un tendal. Buscar el paño con el rodillo en la mano, mancarse cuando otros se hacen daño.

Folixa asgaya, desde guajes. Babayus que te encuentras día sí y día también. Palabras que no se van, aunque vivas 2 vidas fuera. Que nos dejen el pixín mientras comen rape, que pidan nécoras mientras nosotros disfrutamos las andaricas. Fartura. 

Se pelean por el mejor cachopo de España, sin importarnos, sin crear un conflicto diplomático. Sabemos que, en el fondo, son de los nuestros.

Humildes, acogedores, años de olvido. Jóvenes que se van, en muchos casos, para no volver. Ver callados los privilegios de otros, por los que esperamos. Pacientes, sin prisa, para cuando llegue el AVE. 

Mientras tanto vamos en Alsa, pagamos peajes, tardamos en tren. Ahorramos durante meses para aterrizar en Ranón.


Lo importante es no perder el origen, no olvidar el pasado. Volveremos, aunque sea caminando. 


Las habas, siempre serán fabes.


Feliz día del Libro


Entretenimiento sin necesidad de enchufes. Guardianes de las enseñanzas de los que ya no están, de consejos, de vidas que han alcanzado la cima. La personal, la profesional, la emocional. De vidas, que ni siquiera se han vivido.

Victorias, derrotas. Conquistas de territorios, de corazones. Historias para todos los gustos. Te llevan a pensar sin tan siquiera notarlo. Tu camino, tu propósito, tu futuro. Sacan lo mejor de ti en el más absoluto silencio. 

En ocasiones la mirada se separa del libro para fijarse en ninguna parte. Recapacitas, le das vueltas, reflexionas con lo leído. No importa dónde se fijen nuestros ojos. 

Escuchar leyendo. Asociar voces, caracterizar personajes, recrear lugares. Todo en tu cabeza, utilizando únicamente la imaginación. Alimentarse de recuerdos, de historias, de vivencias. Acompañan en cualquier momento, en cualquier viaje, lo mejoran. 

Hay quien lo compra por el color de su lomo, por pura obligación. El que prefiere ver a leer, la que asegura no tener tiempo. Los hay que se enorgullecen de que no aparezcan en su vida en ningún tiempo verbal. Hay gente para todo.

Cultura, debates. Los libros generan tanta riqueza que no se puede cuantificar. Crean sociedades inmensamente ricas, forman especialistas del presente, conocedores del pasado.

De sus errores, de sus éxitos, de sus fracasos.


¡Feliz día!